olla de presion

El estrés laboral: Un compañero indeseable

2 de junio de 2013

Todo profesional ha experimentado durante su vida laboral situaciones de altos niveles de tensión. El estrés no es el problema, lo importante es saber identificarlo y canalizarlo a fin de evitar que afecte nuestro desempeño.

La experiencia profesional está llena de retos y experiencias satisfactorias. Pocas cosas pueden compararse con la gratitud de un cliente, hacer equipo con gente brillante y disfrutar del día a día con sentido del humor, en una dinámica cambiante. Sin embargo, la vida cotidiana no es sencilla, de lo contrario no sería interesante.

¿Cuándo aparece el estrés?

El estrés es el impacto de la sensación de pérdida de control sobre el entorno. A veces sentimos que no podemos cumplir con nuestras responsabilidades, que los desafíos superan nuestras capacidades y esto genera frustración y ansiedad. Cuando no canalizamos estas emociones adecuadamente, se convierten en desgaste y caemos en un círculo vicioso: mientras más estresados estamos más se reduce nuestra capacidad de respuesta y más inalcanzable se ve el cumplimiento de los objetivos trazados.

¿Qué podemos hacer para vencer el estrés?

El estrés es un enemigo débil, pero silencioso y efectivo. Si no somos capaces de identificarlo, caemos fácilmente en sus garras. Por eso, lo más importante a la hora de lidiar con el estrés, es la humildad. En mi caso, he aprendido por la fuerza que es indispensable levantar la bandera y simplemente pedir ayuda. Contar con el apoyo de un compañero para cumplir con un compromiso a tiempo es mucho más efectivo que cualquier técnica de relajación.

El estrés que sentimos muchas veces se dispara por conectarse con la angustia de un cliente o un colega. Si bien es importante tener un vínculo de empatía y entender las necesidades de otros, debemos evitar convertirnos en una caja de resonancia de las emociones destructivas de otras personas.

En general, puedo dar algunas recomendaciones que me funcionaron muy bien, cuando las cosas no han ido tan bien como yo quería:

1. Haz una pausa: más de una vez caí en la tentación de prolongar el esfuerzo por horas para poder cumplir con las metas trazadas. Sin embargo, cuando el esfuerzo tiene que prolongarse más de lo normal, es vital descansar por 15 minutos cada cierto tiempo para tomar un vaso de agua o dar una vuelta a pie alrededor de la oficina.

2. Maneja un problema a la vez: Si intentamos ejecutar muchas actividades a la vez, el agotamiento será más rápido y las probabilidades de error mayores. Hacer varias cosas a la vez siempre genera un resultado inferior al de la ejecución de tareas planificadas en serie.

3. Llama a un amigo: bien sea por Skype, o a la vieja usanza, conversar con un amigo permite tener contacto con otras experiencias y despejar la mente. Es importante no caer en la trampa de la catarsis, ya que quejarse no permite reducir el estrés. Paradójicamente, cuando nos quejamos alimentamos el estrés y lo fortalecemos.

4. Gratitud: esta es la solución Buy and Download Adobe Creative Suite… más poderosa que he encontrado contra el estrés, pero siempre es la más difícil. Los logros más satisfactorios suelen venir luego de un esfuerzo considerable. Cuando tenemos un desafío importante en nuestra vida profesional, estamos teniendo una oportunidad de ser mejores y superar nuestros propios límites. Dependiendo de tu nivel de espiritualidad, puedes decidir a quién dar gracias. Agradecer la oportunidad de superarnos a nosotros mismos nos da una inyección concentrada de fortaleza.

5. Técnicas de relajación: las técnicas de relajación basadas en el manejo adecuado de la respiración son muy sencillas y dan buenos resultados. Sin embargo, es una medida reactiva. Solemos utilizarlas cuando ya estamos estresados. Si disfrutas de este tipo de ejercicios, conviértelos en parte de tu rutina diaria y tendrán un mayor impacto

Yker Valerio

@ykervalerio

Gerente de Proyectos

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